Fotografías por placer
Hay cosas que no se olvidan, ni aunque hayan pasado 3 siglos.
La piedra es dura y fría, pero no se resiste a las caricias y acaba siendo moldeada por ellas.
Un pájaro avaricioso, que guarda en su plumaje todos los colores de la luz.
Desplazando la mirada entre columnas tan altas es muy fácil perder la verticalidad.
Cuando las nubes dejan de regar la tierra, la naturaleza sonríe.