jueves, 5 de julio de 2012

Cormorán solitario

Sus compañeros ya habían partido para sus dormideros y nosotros habíamos intentado fotografiar los despegues como pudimos. Sólo quedaba éste, y nuestras cámaras estaban preparadas para captar ese momento. Estiró el cuello y empezó a batir un poco las alas, se oyeron varios pitidos de confirmación de enfoque dentro de la caseta... y el cormorán saltó al agua para salir nadando.


El hotel

Ahí donde se ve, parte de esta masía del siglo XII está habilitada como hotel rural. Desconozco el interior, pero levantarse temprano y sentir el aire fresco de la mañana en la cara al asomarse por una de estas ventanas debe ser un auténtico lujo.


Sobresaliente

Hay cosas con colores tan sobradamente conocidos por todo el mundo que por más que las fotografíes ya no sorprenden, al contrario, llegan a aburrir. Pero haces algo tan simple como quitar el color y ante tus ojos se revelan nuevas posibilidades.